domingo, octubre 23, 2005

Anoche

Anoche, mientras volvía en el metro a eso de las seis de la mañana, una pequeña Amelie me invitó a un café. Podría haber sido el comienzo de una bonita historia, pero yo siempre he sido un mal novelista.

1 comentario:

Esther Croudo Bitrán dijo...

Pero...si no tenías nada que escribir....bastaba con solo sentir.

saludos